Durante el concierto de Bad Bunny, vendedores locales buscan impulsar sus negocios aprovechando la gran afluencia de público. El evento se convierte en una oportunidad para dar a conocer nuevos emprendimientos.
En el marco del esperado concierto de Bad Bunny, emprendedores locales han decidido instalarse en las inmediaciones del recinto para ofrecer sus productos y servicios. Aprovechando la masiva concurrencia que genera el artista, los comerciantes ven en este tipo de eventos una oportunidad única para aumentar sus ventas y promocionar sus negocios.
Uno de los vendedores comentó: “Aquí estamos pulseándola y para también que se haga conocer un poquito más mi negocio de tren”, reflejando el esfuerzo y la creatividad con la que buscan captar la atención del público asistente. La presencia de miles de fanáticos no solo dinamiza el ambiente musical, sino que también impulsa la economía informal y fomenta el espíritu emprendedor.
Este fenómeno es cada vez más común en grandes espectáculos, donde los asistentes no solo disfrutan del show principal sino también pueden acceder a una variedad de ofertas gastronómicas, recuerdos y otros productos. Así, conciertos como el de Bad Bunny se convierten en plataformas clave para pequeños empresarios que desean expandir su alcance.
